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Vietnam


Hacía algún tiempo que no viajaba a conocer otras culturas que la propia, cuando mis amigos Carles Alcoy y Dolors su compañera, me hablaron este anterior verano de Vietnam. 
Carles es un enamorado de la cestería Y en su viaje por el sudeste Asiático quiso empezar el proyecto de contacto y conocimiento de cesteros que nos pudieran transmitir su oficio y así abrir nuevas fronteras.
En un primer momento la lejanía del Vietnam hizo que no prestara mucha atención a la idea de un viaje, pero cuando empezó a hablar sobre el pueblo Vietnamita se me abrieron todas las antenas. 
Pueblo amable y respetuoso, en especial con la mujer, luchador y de una buena convivencia entre ellos.
La confianza de que es un país en donde no te expones a algún contratiempo desagradable de robos, estafas, discriminación por sexo, fue lo que hizo decidirme por ir a conocer este país tan rico en sabiduría humana y unidad, como en los conocimientos ancestrales en el campo de la cestería.
En un mes conviví aprendiendo de su arte en tres lugares que ahora describo.